¿Das catequesis o entregas reglamentos?

Muchos niños y jóvenes abandonan la Iglesia después de los sacramentos porque les enseñamos un código penal en lugar de un horizonte de vida. Apoyados en la filosofía y la ética, hoy en Fe Aplicada ayudamos a los catequistas a cambiar el enfoque, de imponer normas a despertar el potencial divino en sus alumnos.

El síndrome de la "Religión del NO"

"No faltes a Misa", "No digas malas palabras", "No te portes mal". Si analizamos nuestras clases de Primera Comunión o Confirmación, a menudo el mensaje central parece ser una larga lista de restricciones. No es extraño que los jóvenes perciban a Dios como un juez estricto que viene a arruinarles la diversión.

Pero la fe cristiana y la ética profunda nos enseñan algo totalmente distinto. Hablar de ética no implica hablar de restricciones ni de límites impuestos al ser humano. Hoy en Fe Aplicada, cruzamos la pedagogía pastoral con la visión de grandes filósofos para recordarle a todo catequista su verdadera misión, no estás ahí para domesticar comportamientos, estás ahí para hacer vibrar corazones.


1. La fe no es una jaula, es un horizonte 

El periodista y pensador Javier Darío Restrepo explica de forma casi poética que la verdadera función de la ética es hacer vibrar al ser humano cuando entra en contacto consigo mismo y descubre la riqueza interior que muchas veces permanece inexplorada.

  • El error en la catequesis: Presentar los Mandamientos como muros que no se pueden saltar. La ética no debería entenderse como un conjunto de normas destinadas a negar o prohibir la realidad.

  • El cambio de enfoque: Debes enseñar los valores cristianos como un horizonte de principios que busca elevar al ser humano hacia su máximo potencial dentro de lo real. Cuando un joven entiende que Dios no le prohíbe mentir por capricho, sino porque la Verdad lo hace libre y digno, la ética deja de ser una carga y se convierte en una guía de vida. Se trata de enseñarle a no resignarse ante lo superficial.

2. Cumplir por cumplir no te hace santo 

A veces, en la catequesis, nos conformamos con que los niños se aprendan las oraciones de memoria y se porten bien en la capilla. Pero el filósofo Fernando Savater nos da una bofetada de realidad, la ética no nos interesa porque nos entrega un código o un conjunto de leyes que baste con comprender y cumplir para ser buenos.

  • La reflexión sobre la acción: La ética es la práctica de reflexionar sobre lo que vamos a hacer y los motivos por los que vamos a hacerlo. Si un joven de Confirmación va a Misa solo porque su mamá lo obliga o por miedo al infierno, está cumpliendo una norma, pero no está viviendo un valor.

  • El otro como un fin: Savater también nos recuerda que la ética tiene como objetivo atender a los deberes de los seres humanos hacia otros, viendo siempre al otro como un fin en sí mismo y no como un medio. La catequesis debe enseñar a amar al prójimo por su dignidad intrínseca, no para "ganar puntos" para ir al Cielo.

3. Leer los corazones en un mundo cínico 

Los jóvenes de hoy están bombardeados por noticias negativas y desesperanza. El Doctor Juan Carlos Siurana advierte que algunas personas piensan que todo a nuestro alrededor es corrupción y egoísmo, y que las cosas son como son y no podemos cambiarlas.

  • El superpoder del catequista: Tu misión como catequista es demostrarles que esto es falso. Los libros de ética y podríamos añadir, el Evangelio son para las personas que saben leer el corazón de los que le rodean y que están convencidas de que las cosas podrían ser de otra manera.

  • Entregar valores es armar a los jóvenes con la esperanza necesaria para transformar la sociedad. Si les das normas, se adaptarán al sistema para no ser castigados; si les das valores, desafiarán al sistema para hacer el bien.


Conclusión: Custodios de la dignidad

Ser catequista es un llamado sagrado. Tu objetivo final no es que el niño memorice el catecismo para aprobar un examen frente al párroco. En definitiva, la ética y la formación cristiana consiste en custodiar el valor del ser humano, promoviendo su crecimiento integral y el desarrollo de su capacidad de hacer el bien.

La próxima vez que te pares frente a tus alumnos, no les entregues un reglamento. Ayúdales a descubrir la riqueza inexplorada que Dios ya puso en su interior.


Para profundizar

  • Javier Darío Restrepo (Entrevista en En-claves del pensamiento): Fundamental para entender la ética no como restricción, sino como la vía para alcanzar el máximo potencial humano.

  • Fernando Savater (Ética de Urgencia): Clásico contemporáneo que destruye la idea de que ser bueno es simplemente obedecer reglas ciegamente, enfocándose en la reflexión de los motivos.

  • Juan Carlos Siurana (La sociedad ética): Una invitación a evaluar el mundo con esperanza, superando el cinismo y creyendo en nuestra capacidad de cambiar las cosas leyendo el corazón de los demás.

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