¿Lujuriosos rebeldes o "tontos útiles"?

Creemos que la promiscuidad actual es signo de libertad y fuego, pero C.S. Lewis nos advierte: el diablo se aburre con nosotros. Pecamos por inercia, por moda y porque "no tenemos nada mejor que hacer".

La gran decepción del Infierno

Solemos imaginar que el pecado sexual es una llama ardiente, una pasión incontenible tipo "Romeo y Julieta" pero prohibida. Nos venden la idea de que ser promiscuo es ser un rebelde, un espíritu libre que rompe las reglas.

Pero C.S. Lewis, en su genial obra El diablo propone un brindis, nos da una bofetada de realidad. Describe a un demonio quejándose de la "mala calidad" de los pecadores que llegan al infierno. No son grandes rebeldes, son, en sus palabras, una "tibia cacerola de adúlteros".

Hoy en Fe Aplicada analizamos por qué la sociedad ha caído en un erotismo absurdo y aburrido, y por qué el diablo se ríe de nuestra falta de originalidad.


1. No es Pasión, es "Respuesta Automática"

Lewis dice que estos "imbéciles hambrientos" caen en camas ajenas como "respuesta automática a anuncios incitantes".

Mira a tu alrededor o a tu algoritmo.

  • Ves una serie de Netflix y te venden sexo.

  • Ves un anuncio de perfume y te venden sexo.

  • Escuchas la canción de moda y te venden sexo.

La sociedad no es "lujuriosa" porque tenga un deseo infinito, es lujuriosa porque está programada. Hemos sido condicionados como los perros de Pávlov. No eres un "amante libre", eres un consumidor obediente que hace exactamente lo que el marketing te pide. La verdadera rebeldía hoy no es acostarse con cualquiera, es ser casto cuando el mundo te grita que no lo seas.

2. El mito de "Sentirse Moderno"

Otra razón absurda que señala Lewis es pecar "para sentirse modernos y liberados". Vivimos bajo la dictadura de la "normalidad".

  • Si a cierta edad no has tenido X parejas, eres "raro".

  • Si no experimentas cosas nuevas, eres un "reprimido".

Muchos jóvenes y adultos caen en la promiscuidad no porque realmente lo deseen, sino por presión social. Tienen terror a no encajar. Buscan "reafirmar su virilidad" o su valor personal a través de los cuerpos de otros. Eso no es libertad sexual, es esclavitud a la opinión ajena. Es usar al otro como un ansiolítico para tu inseguridad.

3. El pecado por Aburrimiento 

Esta es la frase más lapidaria de Lewis: pecan "simplemente porque no tenían nada mejor que hacer".

El erotismo actual ha llenado el vacío del propósito. Cuando una sociedad pierde a Dios, pierde el sentido de trascendencia. ¿Qué nos queda? El placer inmediato. La promiscuidad se convierte en un pasatiempo, en un hobby para matar el tiempo libre. El diablo desprecia esto. Él preferiría una pasión real aunque desordenada, pero se encuentra con almas tibias, grises, que arrastran su cuerpo de un lado a otro porque su espíritu está dormido.


Conclusión: ¿Quieres fuego real?

El erotismo sin amor y la promiscuidad por moda son, al final del día, aburridos. Son "tibia cacerola". No tienen sabor.

Dios, en cambio, es Fuego Consumidor. La propuesta cristiana no es la represión de no sentir nada, sino el Amor Verdadero sentirlo todo, pero en orden.

  • La castidad requiere más valentía que la promiscuidad.

  • La fidelidad requiere más pasión que la aventura casual.

No seas el "imbécil" del que se burla el diablo, que peca por inercia. Sé el santo que ama con tanta intensidad que su vida tiene verdadero sabor.

Comentarios